José Luis Sánchez

(Almansa, Albacete, 1926- Madrid, 2018)

Sin título

h. 1979

bronce patinado (4/7)

31,5 x 30 x 25 cm

Nº inv. 32118

Colección BBVA España



En sus primeras obras de los años cincuenta encontramos yesos, cabezas surgidas de su trabajo con su maestro Angel Ferrant. Unas propuestas figurativas que contienen referencias a estilos históricos, de una expresividad que trasciende del volumen con el que trabaja el objeto. En este ámbito del expresivismo antropomórfico tienen particular presencia sus “torsos”, transposiciones de una estatua truncada que apela al
pero desde una perspectiva que incluye el conocimiento del paso del tiempo y de la muerte. En este sentido cabe destacar la importancia de sus obras de carácter religioso.

Sus esculturas se distinguen por su plenitud volumétrica. En sus composiciones está presente el concepto arquitectónico, en una búsqueda insaciable del equilibrio que trasciende de la geometría y la física para adentrarse en el orden y en el misterio de la armonía del cosmos.

Sus obras de pequeño formato, como es aquí el caso, le ofrecen múltiples ventajas, pues se convierten en instrumento para ensayar soluciones que luego traslada al gran formato, y le permiten jugar con los diferentes acabados posibles. Este múltiple en bronce de la Colección BBVA, se acerca tanto en concepto como en desarrollo a la obra realizada por el artista en 1979 en piedra de Calatorao (Agamenón), por lo que posiblemente se trate de una recreación de la misma en una serie de menor tamaño.

En su obra el vacío es más bien un lugar físico y simbólico, a partir del cual surge la escultura. Es algo que subyace en el bronce cuando nace de la fundición, y por tanto del molde hueco. La huella de la mano, que estaba presente en las texturas de sus primeras obras, ha dado paso a la superficie lisa, en consonancia con el origen mecánico de su obra constructiva.