Bartolomé Esteban Murillo

(Sevilla, 1617 – 1682)

San José con el Niño

h. 1650-1660

óleo sobre lienzo

29,7 x 24,5 cm

Nº inv. 2114


Obra de exquisita finura, procedente de la Colección Charpentier de París (1937) y posiblemente boceto de otra conservada en la colección Félix Valdés de Bilbao, se relaciona igualmente con los dibujos preparatorios conservados en el Museo del Louvre y la Biblioteca Nacional de Madrid, y con el óleo del Museo del Hermitage, lienzo que incorpora a los elementos presentes algunos suplementarios (querubines del rompimiento de gloria y arquitecturas a la derecha). Todas estas obras se relacionan directamente con un grabado de Adam Elsheimer (1578-1610), que proporciona la composición, aunque invertida.

San José, con la vara florida, mira al Niño y le coge de la mano con ternura, en medio de un paisaje abierto. Es destacable la delicadeza y luminosidad de la pintura y la gran belleza de las arquitecturas que se divisan al fondo, realizadas con un abocetamiento extremo que las acerca a la abstracción.

Se representa a un San José barbado (símbolo de la sabiduría y la madurez), ataviado con túnica violácea y manto amarillento. A partir del siglo XVII se sustituyen los colores rojo/verde de sus vestiduras por el ocre/violeta-morado; el ocre como símbolo de la humildad y la pobreza en la que vivió y el morado para referirse a su vida de constante sacrificio y austeridad. La vara florida que porta alude a su victoria sobre los otros pretendientes de la virgen, transformada en tallo de lirio, símbolo de su matrimonio virginal.