Valentin de Boulogne

(Coulommiers, Francia, 1591 – Roma, 1632)

Sagrada Familia

h. 1620

óleo sobre lienzo

174,9 x 124,3 cm

Nº inv. 589


También conocido como Jean Valentin o como Jean de Boulogne, este pintor francés viajó en torno a 1612 a Roma, donde conoció la obra de Caravaggio (1571-1610), que influyó notablemente en su pintura. Este lienzo es un claro ejemplo de dicha influencia: las figuras están representadas de manera naturalista, la luz cumple un papel dramático —como si se tratara de una representación teatral— y la imagen entera parece un instante congelado.

La obra tiene un gran interés documental para conocer la formación del gran maestro francés y sus relaciones con otros artistas, ya que debe considerarse obra de juventud, pintada en fechas en las que coincide en Roma tanto con su compatriota Simon Vouet ―con cuyos modelos se relaciona la Virgen― como con Bartolomeo Cavarozzi († d. de 1621), que influye en la composición, en el tratamiento de los ángeles niños y en el tono anecdótico. En el ambiente romano de esos años eran frecuentes los intercambios y los préstamos entre los distintos artistas.

La manera de representar a la Sagrada Familia sin halos brillantes sobre las cabezas, la naturalidad de los rasgos de los personajes y del tratamiento de las alas de los ángeles crean la sensación de que el espectador es testigo de una escena real que se desarrolla ante sus ojos.

Los rasgos de lo que será su pintura de madurez ya se aprecian en el San José, que responde a sus modelos masculinos más comunes, y en la mirada del Niño Jesús, en la que aparece esa melancolía ensoñadora y nostálgica que constituirá su característica más significativa.