Anónimo holandés

Retrato de dama anciana

h. 1630

óleo sobre lienzo

79,8 x 69,8 cm

Nº inv. P00187

Colección BBVA España



En la escuela holandesa, el siglo XVII puede considerarse como la edad de oro del retrato. Existieron numerosos talleres activos, con cientos de ayudantes de excelente nivel técnico que aspiraban a fundar su propio taller.
Aunque se desconoce el autor de esta obra, en su ejecución se advierten ecos del estilo de Rembrandt en las décadas de 1620 y 1630, época en la que utiliza una pincelada mucho más suelta, a medio camino entre la técnica lamida de los maestros anteriores y su estilo más personal de gruesos empastes. En su próspero taller hubo muchos pintores jóvenes que imitaron al maestro, por lo que esta obra debe situarse en su entorno.
En este lienzo, el artista retrata a una dama anciana, vestida de negro, cuyo rostro queda enmarcado por una amplia
blanca, con los puños a juego. Es una mujer de edad avanzada, tocada con una cofia negra recortada en pico sobre la frente, símbolo de viudedad, pureza y austeridad en la religión protestante. Se encuentra sentada en una
, junto a una mesa de tapete rojo sobre la que se apoya un libro.
Este es un excelente ejemplo del retrato burgués de comerciantes enriquecidos y de sus familias, con un tono de austeridad puritana que se manifiesta con evidencia en la severidad del color y en la contención del gesto, presente sobre todo en los retratos de personas de edad avanzada.