View Menu
Colección
Favoritos
eng
esp
Colección BBVA España
Artistas
Todas las obras
Obras destacadas
Colecciones BBVA en el mundo
Colección BBVA México
Artistas
Todas las obras
Exposiciones
Exposiciones
Actuales
Pasadas
Realidad virtual
La Colección Viaja
Préstamos actuales
Préstamos pasados
Multimedia
Videos
Gigapixel
360º
Contenido Relacionado
Referentes Femeninos
Estudios
Itinerarios artísticos
Glosario
Colección BBVA España
Artistas
Todas las obras
Obras destacadas
Colecciones BBVA en el mundo
Colección BBVA México
Artistas
Todas las obras
Exposiciones
Exposiciones
Actuales
Pasadas
Realidad virtual
La Colección Viaja
Préstamos actuales
Préstamos pasados
Multimedia
Videos
Gigapixel
360º
Contenido Relacionado
Referentes Femeninos
Estudios
Itinerarios artísticos
Glosario
/en/pintura/p01458_r-maria-moreno-calle-de-palos-de-moguer-2/
Volver
pintura
29828
29812
/wp-content/uploads/2021/10/P01458-1.jpg
María Moreno
(Madrid 1933- 2020)
Calle de Palos de Moguer
1962
óleo sobre lienzo
79 x 106 cm
Nº inv. P01458_R
La pintura de María Moreno se caracteriza por una luz que parece expandirse desde dentro: colores claros, atmósferas suaves y contornos que se deshacen con delicadeza. Aunque es una figura esencial del realismo madrileño, sus escenas poseen un matiz que roza lo onírico. Retrató lo cercano —su calle, sus flores, sus interiores—, pero lo hizo con una sensibilidad que convierte lo cotidiano en algo casi irreal.
A menudo representó los mismos espacios que pintó Antonio López, su marido, pero su mirada era distinta, más íntima, doméstica y recogida. López solía decir que, como Velázquez, María «empezó oscura y acabó luminosa», en una evolución que define bien el tránsito hacia una pintura cada vez más espiritual. Durante los años sesenta, mientras en Madrid se consolidaba un nuevo enfoque figurativo, Moreno trabajaba en silencio, ajena a las modas. Junto a los realistas madrileños, compartía una misma intención: captar la vida diaria sin artificios, mostrar el paso del tiempo, la belleza escondida en los espacios privados. En esta obra representa una calle que conocía bien, la antigua calle de Moguer ―hoy Palos de la Frontera— con sus edificios desgastados y anónimos.
Las artistas del realismo madrileño fueron mujeres discretas, formadas en la posguerra y sostenidas por un entorno familiar que les permitió abrirse camino en el arte. Dentro del grupo, María Moreno destacó por su carácter contemplativo y su inclinación hacia una pintura de tono casi místico. Siempre desde la discreción, encontró comodidad en la fuerte personalidad pública de Antonio López, quien, no obstante, subrayó repetidamente su talento y la extraordinaria generosidad con la que ella vivió el arte.
En María Moreno, las circunstancias de su vida y su carácter dan lugar a una obra que combina rigor, sensibilidad y una espiritualidad silenciosa que transforman lo cotidiano en un espacio de revelación.
Obras del mismo autor
Obras relacionadas