Cristina Iglesias

(San Sebastián, 1956)

Celosía X

2006

gres

Medidas variables.

Nº inv. 35537


A través de una puerta encantada nos adentramos en un viaje enigmático hacia un bosque secreto, impregnado de narrativa y poesía, que contiene referencias filosóficas al tiempo y al espacio.

Las obras de Cristina Iglesias están a medio camino entre la abstracción y el naturalismo, y también poseen algo de minimalistas. Su obsesión por la invención le proporciona un estilo propio e inconfundible. Sus esculturas tienen mucho de arquitectura; son muros o puertas que incitan al camino, a adentrarse en su mundo particular. De hecho, esto es lo que pretende, que el espectador disfrute de sus obras, que las viva, interactuando con ellas. Que se sumerja en ellas, las rodee, las observe de cerca y de lejos, con el fin de descubrir su obsesión.

También los materiales usados —alabastro, cemento, hierro, gres, resina…— tienen relación con el mundo de la arquitectura. La artista se preocupa por explorar y utilizar todas las posibilidades expresivas, técnicas y plásticas que le puedan proporcionar. Como muchas de sus obras, Celosía X está realizada ex profeso para un lugar concreto; en esta ocasión para el jardín del Palacio del Marqués de Salamanca. En ella la luz y el espacio son complementos imprescindibles para generar la atmósfera ambiental y acentuar su espiritualidad. Crea un juego de miradas oculto, un bosque de luces y sombras en el que nos adentramos y, como su nombre indica, una celosía a través de la cual podemos ver sin ser vistos.

Entusiasta de la literatura, la poesía y la pintura, sus esculturas son bosques de letras. Utiliza textos, a veces propios, a veces de otros escritores, como Raymond Roussel o J. G. Ballard, que describen su estado de ánimo y, generalmente, son un elogio al acto de caminar. Textos que se insertan en estructuras geométricas, como jeroglíficos, y crean una narrativa real, aunque no lo parezca. Son un discurso elaborado y reflexivo acerca de la invención y el espacio.
 
El proceso creativo comienza con un dibujo, convertido en una maqueta que posteriormente fotografía. Finalmente, sobre las fotografías dibuja, cubre de anotaciones y retoca lo que será el resultado final para su realización escultórica. La colección posee cuatro bocetos originales de esta obra, dos de ellos son fotografías pintadas.