Juan Carreño de Miranda

(Avilés, Asturias, 1614 – Madrid, 1685)

Doña María de Vera y Gasca

h. 1670

óleo sobre lienzo

199,7 x 139,5 cm

Nº inv. 446


El retrato se consideró durante un tiempo de Juan Bautista Martínez del Mazo (1611-1667) por su evidente tono velazqueño —el cortinaje y el ligero pañuelo cayendo sobre la falda, que deriva directamente del de la Infanta Margarita del Prado—, pero su factura más corpórea y densa está más cerca de la producción de Carreño de Miranda, tal como apuntaron Jesús Urrea, Ismael Gutiérrez Pastor y Alfonso E. Pérez Sánchez. La construcción del pañuelo cayendo en pliegues sobre la oscura falda adornada con bandas bordadas se asemeja al del retrato de la Marquesa de Santa Cruz (1665-1670) de Carreño o al de Inés de Zúñiga, Marquesa de Monterrey, del Museo Lázaro Galdiano.
La cortina y el sillón frailero confirman la categoría económica y social de la retratada, y los pliegues del cortinaje rojo guardan ecos de la pintura veneciana.
Es obra muy significativa de su tiempo, por la severa y grave apostura del personaje y la intensidad de la mirada, curiosa y casi inquisidora, y podría fecharse hacia 1670.
La retratada, esposa y heredera de don Juan González de Uzqueta y fundadora del convento de las Carmelitas Descalzas de Boadilla del Monte, aparece retratada de pie, vistiendo un lujoso traje negro, con
, decorado con bandas bordadas en plata.