Joaquín Sorolla y Bastida

(Valencia, 1863 – Cercedilla, Madrid, 1923)

Obras del autor

XIX-XX Español

Nace en Valencia el 27 de febrero de 1863. Desde pequeño demuestra su destreza artística y por ello asiste a la Escuela de Artesanos de la ciudad, donde tiene como profesor de dibujo al escultor Cayetano Capuz (1838-1912?). 

Ingresa en la Escuela de Bellas Artes de San Carlos en 1879 y, un año después, trabaja como iluminador en el estudio del prestigioso fotógrafo Antonio García Peris (1841-1918), con cuya hija, Clotilde, se casará en septiembre de 1888. Entre 1889 y 1895 nacerán sus tres hijos, María, Joaquín y Elena.

En 1881 y 1882 realiza varios viajes a Madrid, donde tiene oportunidad de visitar el Museo del Prado y realizar copias de los grandes maestros, principalmente de Diego Velázquez (1599-1660), El Greco (1541-1614) y José de Ribera (1591-1652). Obtiene un éxito notable en la
de 1884 con la obra
El dos de mayo. Esto le anima a solicitar una beca para continuar su formación en Roma, pensión que le concede la Diputación de Valencia en 1885. En la capital italiana conoce a destacados pintores españoles, como José Benlliure (1855-1937), Emilio Sala (1850-1910) y José Villegas (1844-1921), a la vez que entra en contacto con el
.

Regresa a Valencia en 1889 y, al año siguiente, se traslada a la capital, donde establece su casa y su estudio. Desde este momento, y hasta 1900, comienza una etapa de considerable actividad expositiva a nivel nacional e internacional.

En 1892 recibe una Medalla de Primera Clase en la
por su lienzo
¡Otra Margarita!, reconocimiento que se repite en 1895 con ¡Aún dicen que el pescado es caro! Paulatinamente, Sorolla abandona la temática social en favor de sus famosos cuadros de playa, pintados durante sus estancias en Jávea, en los que introduce un nuevo concepto del color y de la luz. Esta producción le otorga un éxito rotundo a nivel mundial.

Gana el Grand Prix en la Exposición Universal de París de 1900 con el cuadro Triste herencia, por el que obtiene la Medalla de Honor en la
de 1901. A partir de este momento, con el apoyo de célebres marchantes, protagoniza importantes muestras: en 1906 organiza su primera exposición individual en la galería Georges Petit de París; un año después, muestra su obra en Berlín y en 1908 en las galerías Grafton de Londres, proyectos que suponen su consagración definitiva en Europa.

En 1909 Archer Milton Huntington le invita a exponer en la Hispanic Society of America de Nueva York, obteniendo un prestigio definitivo. La admiración de Huntington por su obra deriva en el encargo más significativo de su carrera: la decoración de la biblioteca de la institución neoyorkina con paneles de gran tamaño que representen las distintas regiones españolas. A través de este proyecto, el pintor tiene la oportunidad de presentar su Visión de España y, para ello, recorre todo el país, centrándose en este encargo casi en exclusiva desde 1911 hasta 1919.

En 1921 sufre una hemiplejia, que le incapacita hasta su muerte el 10 de agosto de 1923. Sorolla fallece sin ver expuestas sus piezas en la biblioteca de la Hispanic Society, que se instalarían en 1926.